20x30 cms, dibujo en papel satinado con fibras de tinta en gel

El mapa de los sueños

Un mapa mágico, donde los caminos se unen y separan, surgen aleatoriamente desafiándonos a perdernos para quizás volver a encontrarnos. Un mapa que surge de lo profundo de un bosque, reino vivo de los árboles unidos a través de sus raíces y coronados de sus altas copas. Es el reino del insconciente recortado y retratado por Alejandra para nuestra observación. Sus habitantes se muestran y se esconden, espejándonos en sus búsquedas para sobrevivir en ese mundo salvaje y bello.

Millones de años habitan el insconciente colectivo, fuente de sabiduría que se manifiesta con frecuencia en los sueños. Sus contenidos se acercan a la conciencia y nos despertamos con la sensación de haber recibido un mensaje desde un lugar sagrado. Distintos niveles del insconsciente trasvasan contenidos, compensan nuestra percepción consciente, pugnan por llegar a la consciencia para construir una realidad más completa.

Las imágenes se multiplican, se desplazan y se condensan, traen los restos de las vivencias diurnas y se mezclan con los contenidos arquetípicos del insconciente personal, familiar y colectivo. El colectivo porta la herencia filogenética de las experiencias de toda la humanidad, crea imágenes y se muestra en símbolos. Los símbolos dan forma a nuestros sueños y nos posibilitan comprendernos de una manera más completa, equilibrando así nuestro psiquismo.

En nuestros sueños hay imágenes arquetípicas que son universales y atemporales, son una especie de puente entre lo personal y lo impersonal. En la obra de Alejandra aparecen Artemisa, la mujer Cierva y una multitud de seres que las acompañan, mostrando todos sus poderes: fuerza, apacibilidad, capacidad de comprender lo que se precisa para sobrevivir, gratitud, capacidad de escuchar y habilidad para encontrar caminos alternativos. El ciervo es sagrado en muchas culturas y es venerado como portador de vida, guía para los espiritus, conocedor de los secretos curativos de la naturaleza, dueño de belleza y agilidad, asociado al árbol de la vida, la longevidad y al renacer.

Lic. Alicia Cáceres

Serie
La mujer cierva en su bosque interior

Dentro del bosque se abren muchos caminos, muchos de ellos, inesperados,
ligados a los sueños, a la fantasía, al insconciente. El bosque tiene
misterios, secretos, sucesos muy guardados, el insconciente familiar como
linaje….
Muchos animales habitan el bosque….entre ellos, el ciervo, que expresa
mucha sensibilidad, suavidad, es un animal sagrado desde lo espiritual que
personifica muchas veces la femeneidad. Tiene un gran instinto de
supervivencia, una increible percepción, que lo mantiene en permanente
alerta, lo que lo previene muchas veces de los depredadores.
Comienzo a dibujar y entre los ciervos, aparece la mujer cierva, una especie
de criatura imaginaria que es muy real dentro de este bosque lleno de
relatos, cuentos, luces y sombras. La mujer cierva prendida por las
cualidades de este animal, deberá transitar por este paisaje atenta a su
instinto y a recorrer todos los caminos que le presenta el bosque, algunos
luminosos, otros más oscuros…. Generalmente acompañada por otros
ciervos, es una especie de Diana la cazadora, que demuestra fuerza, gracia
atlética, belleza y habilidades en la caza….. que a pesar de esto es
cazada, en otras situaciones…. Por quién?, quienes son sus depredadores?,
sus miedos?, reales, potenciales, ficticios o inconscientes?....
Estos dibujos, al estilo fábulas, muestran a una mujer, animal, salvaje,
que históricamente va buscando y ganando espacios de supervivencia y
vivencias en este mundo. Donde el linaje cultural y también en el linaje
personal toda mujer tiene dentro de su bosque interior muchos cuentos,
relatos, fantasias, misterios a develar….y listas para dar batalla a los
depredadores.